Cuatro minutos treinta y tres   Leave a comment

4’33’’, de John Cage, fue compuesta en el verano de 1952 e interpretada por David Turdor en el Maverick Concert Hall, Woodstock, Nueva York, el 29 de agosto de ese año. El día de su estreno, gran parte del público abucheó la obra y se retiró de la sala. La pieza tuvo un periodo de gestación que data de 1948. En el ensayo A composer´s Confessions, Cage había manifestado su deseo de “componer una pieza de silencio ininterrumpido”. Agregaría: “Empezaría con una única idea que yo procuraría hacer tan seductora como el color, la forma y la fragancia de una flor. El final llegaría imperceptiblemente”. El propio compositor llegó a decir que, dada la conmoción que generaron esos 4’33” de “silencio”, muchos de sus colegas le terminaron quitando la palabra.

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Publicado enero 7, 2019 por danielmecca en Breves, Canciones y discos recomendados

Strange Fruit   Leave a comment

La canción “Strange Fruit”, un himno ante la barbarie racista, fue cantada por Billie Holiday por primera vez cuando ella tenía solo 23 años. Fue en el Café Society neoyorquino, ante 200 personas. Cuentan que, al terminar, nadie aplaudió. Y que ella, desgarrada por la interpretación, terminó vomitando en el baño. Era la primavera de 1939. También la cantaba Nina Simone: su versión, frente al piano, es un dolor que flota, íntimo y estremecedor: cuerpos negros balanceándose en la brisa del sur, fruta extraña que cuelga de los álamos de la historia.

Publicado enero 7, 2019 por danielmecca en Breves, Canciones y discos recomendados

Dos años sin Ricardo Piglia   Leave a comment

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Cuenta Piglia en Los diarios de Emilio Renzi, que su inicio en la literatura estuvo marcado por el artificio. En su adolescencia, una noviecita de Adrogué le preguntó qué estaba leyendo en ese entonces. Él tiró el nombre de La Peste, de Albert Camus, que había visto en una librería, pero nunca leído. “Prestámelo”, le dijo ella. Piglia compró el libro, lo leyó esa noche, lo arrugó un poco para que pareciera usado y se lo llevó al día siguiente. Esa, cuenta, fue su génesis como lector. Hoy se cumplen dos años del adiós de Ricardo Piglia, este imprescindible falsificador.

Publicado enero 6, 2019 por danielmecca en Breves, Literatura

Esquinas brillantes   Leave a comment

Con el tema Brilliant Corners, Thelonius Monk vuelve a dar vuelta todo en 1956. Decía Coltrane de la música de Monk: “Si nos perdemos un acorde es como caer en una caja de ascensor vacía”. En este tema todo está torcido. Del sonido de marcha se dobla el tempo y se entra directamente en el swing del jazz hasta parar de nuevo el tren —ese tren de agua que es Monk— y volver a la secuencia lenta, frenando y acelerando de golpe. Y en medio de todo esto, como respirando, nada menos que el saxo de Sonny Rollins (ese sonido livianamente pesado) y la batería de Max Roach. Esquinas brillantes, como caerse de un ascensor, pero subiendo

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Publicado enero 6, 2019 por danielmecca en Breves, Canciones y discos recomendados

Taller sobre Borges   Leave a comment

“A veces creo que los buenos lectores son cisnes aún más tenebrosos y singulares que los buenos autores”. Leer —que en el caso de Borges es al mismo tiempo escribir— implica inventar una tradición. El escritor es lector de ciertos textos y no de otros: el recorte, como proceso de escritura y lectura, siempre genera un conflicto con lo que no se selecciona. Por eso, entender al proceso de escritura como lectura es una base del conflicto en Borges. Este taller se propone una lectura de los textos de Borges desde la tensión —conflicto— entre dos sus herencias: la materna, ligada a la tradición oral, a la historia argentina, a los cuchilleros, a la barbarie; y la paterna, ligada a la literatura universal, a la biblioteca. Y ahonda en un tercer grupo, en una tercera cifra de sus cuentos: los textos del traidor y del héroe. En el flyer, los datos para contactarse. Muchas gracias por la difusión.

Publicado enero 1, 2019 por danielmecca en Talleres

Smoke Gets In Your Eyes   Leave a comment

Smoke Gets In Your Eyes, de 1933, tiene múltiples versiones, algunas hermosas, como las de Thelonious Monk y Sarah Vaughan. Pero la versión del enorme Billy Eckstine, su voz, penetra en la letra como ninguna otra.

Publicado enero 1, 2019 por danielmecca en Canciones y discos recomendados

Todas las sonrisas al final   Leave a comment

Cuando ella sonríe las cosas tienen sentido. Es un solo movimiento, breve, leve, pero que se extiende como luz. Eso lo supe desde que la vi por primera vez. Primero fue la mirada, sencilla, los ojos negros, un poco cerrados, así como mirar horizontes. Era como esas medianoches de verano, en la costa, te acordás, esas en que me ponía a caminar solo por la arena, un poco de viento en la cara y en los brazos, la mirada perdida en el mar, en la levedad del mar, el sonido del agua, el aire conmovido. Pero la sonrisa de ella es anterior, es de la adolescencia, sí, de esos años de pibe, de esa poesía de pibe; lo de caminar por la arena vino después, años después, claro, pero sabés que siento que ella es ese viento y ese mar y esa medianoche, no sé cómo explicarte. Y después de la mirada venía su sonrisa. Sí, la sonrisa, como te digo, como si te dijera que alguien viene y te acaricia la cara cuando estás triste, tirado por ahí; una sonrisa que es como cuando te arropás en invierno, me entendés, algo que hace de tu piel una orilla donde alguien llega a rescatarte de todo. Pero con ella siempre fue todo olvido, nunca me quiso, eso lo sabés. Sí, ya sé que me voy de tema con todas estas metáforas, pero es lo que siento, qué querés que haga. No, no, pero escuchame, el que tema es que la volví a ver, sí, después de muchos años, la vi de casualidad, no está muy distinta, apenas, pero su sonrisa no tiene edad, ya te dije: me miró, la mirada sencilla, los ojos negros, un poco cerrados. Y me sonrió. Sí, ya sé, soy un pelotudo, pero escúchame, creo que todas las sonrisas al final son esa primera sonrisa, todas las miradas son esa mirada, porque se puede estar yendo todo al carajo, pero cuando alguien te sonríe así las cosas tienen sentido.

Publicado diciembre 30, 2018 por danielmecca en Relatos