Archivo para la categoría "Poesía"

Unido a la vida   Leave a comment

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No importa el viento:
todo está en el aire que inventamos.

Te leí un poema de Ungaretti, al lado de tu cama, en los últimos días.
Alguna vez hablamos de sus versos de la Primera Guerra:
versos breves ante esa muerte inmensa, en ráfagas, calladas ráfagas de muerte.
Es que volvían de la guerra sin palabras, sin voz, sin historias,
cuerpos tirados soplando tierra, pólvora, hojas de árboles,
como remolinos de noches, bajo estrellas sin asombros.
Pero hoy tu muerte tiene voz y tiene palabra y tiene hojas y tiene estrellas.
Porque alguien, en algún lugar, te está escribiendo, te está contando,
alguien está recortando la página del diario como vos hacías,
o llevando un libro bajo el brazo.

No importa el viento:
todo está en el aire que trabajamos,
todo está en el asombro con que miramos.
Dijiste: “Estarán ustedes para celebrar la pasión,
la vida exuberante, el deseo
de nunca dejar de asombrarnos,
la lucha por esa sociedad de iguales y de asombros”.
Decimos: nunca dejaremos de asombrarnos.

No importa el viento:
o quizás sí ese viento que pasó por Plaza Congreso
el 20 de diciembre de 2001
para que te escucharan gritar: Ha empezado la rebelión popular.
Resistir es el corazón que quedará.
Resistir es el mundo que quedará.

No importa el viento:
todo está en el aire que descubrimos,
todo está en perseguir, con paciencia, los horizontes.
Decimos: la victoria es un dónde.
La historia es un dónde.

El otoño, sin embargo, no son las hojas que caen ahora en la calle:
es esa mano que te sostuvo la mano
y ese movimiento que vuela, se abre, como pájaros flotando sobre ciudades por soñar.

Hemos visto mucho: seguir es el carácter.

Luchar es estar unido a la vida
y vos, Colo, lo sabíamos, no entraste dócilmente en esa noche quieta.

(Para Christian, Colo, Rath)

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Publicado mayo 17, 2018 por danielmecca en Poesía

El tiempo es un lugar de la piel   1 comment

Moonlight, a Study at Millbank exhibited 1797 by Joseph Mallord William Turner 1775-1851

Tenía 16 años cuando miré el cielo esa noche.
Estaba en la terraza de casa. Mi perra, seguramente, andaba por ahí
con su pelota de tenis en la boca.
(Todavía tengo en un cajón la placa de madera con su nombre).
Tenía 16 años y, desde lo alto, también miré los techos de las casas del barrio.
Recuerdo las ideas de esa noche. Las recuerdo tanto.
¿Cuántas estrellas quedaron de ese aire?
¿Cuánta luna entra en las cosas que he visto?
Abro la ventana.
El viento queda acá, a la 1.21 de esta madrugada de jueves de marzo.
Ella duerme en la cama.
El tiempo es un lugar de la piel.

(Poema Daniel Mecca)

Publicado marzo 22, 2018 por danielmecca en Poesía

El corazón que ríe   Leave a comment

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Tu vida es tu vida.
No dejés que sea golpeada contra la húmeda sumisión.
Mantenete alerta.
Hay salidas.
Hay una luz en algún lugar.
Puede que no sea mucha luz pero
vence a la oscuridad.
Mantenete alerta,
los dioses te ofrecerán oportunidades:
conocelas,
tomalas,
no podés vencer a la muerte pero
podés vencer a la muerte en la vida; a veces,
y mientras más a menudo aprendés a hacerlo,
más luz habrá.
Tu vida es tu vida,
conocela mientras la tengas.
Sos maravilloso.
Los dioses esperan para deleitarse
en vos.

Charles Bukowski

Publicado julio 21, 2016 por danielmecca en Poesía

El pájaro anciano (Juan José Saer)   Leave a comment

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Indemne, todavía, o, mejor, entero entre sus cicatrices, se adelanta siempre, por un segundo, milagrosamente, al rayo, para poder cantar, después, a una audiencia improbable, ya mudo o más bien ya todo voz, inconsolable, el incendio.

Juan José Saer
El arte de narrar

Publicado octubre 15, 2014 por danielmecca en Poesía

Si muriera esta noche (Idea Vilariño)   Leave a comment

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Si muriera esta noche
si pudiera morir
si me muriera
si este coito feroz
interminable
peleado y sin clemencia
abrazo sin piedad
beso sin tregua
alcanzara su colmo y se aflojara
si ahora mismo
si ahora
entornando los ojos me muriera
sintiera que ya está
que ya el afán cesó
y la luz ya no fuera un haz de espadas
y el aire ya no fuera un haz de espadas
y el dolor de los otros y el amor y vivir
y todo ya no fuera un haz de espadas
y acabara conmigo
para mí
para siempre
y que ya no doliera
y que ya no doliera

Publicado octubre 15, 2014 por danielmecca en Poesía

Hay un morir (Macedonio Fernández)   Leave a comment

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No me lleves a sombras de la muerte
adonde se hará sombra mi vida,
donde sólo se vive el haber sido.
no quiero el vivir del recuerdo.
Dame otros días como éstos de la vida.
Oh no tan pronto hagas
de mí un ausente
y el ausente de mí.
¡Que no te lleves mi Hoy!
Quisiera estarme todavía en mí.

Hay un morir si de unos ojos
se voltea la mirada de amor
y queda sólo el mirar del vivir.
Es el mirar de sombras de la muerte.
No es muerte la libadora de mejillas,
Esto es muerte. Olvido en ojos mirantes.

Publicado octubre 15, 2014 por danielmecca en Poesía

Llamado por los Malos Poetas (Fogwill)   Leave a comment

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Se necesitan malos poetas.
Buenas personas, pero poetas
malos. Dos, cien, mil malos poetas
se necesitan más para que estallen
las diez mil flores del poema.

Que en ellos viva la poesía,
la innecesaria, la fútil, la sutil
poesía imprescindible. O la in-
versa: la poesía necesaria,
la prescindible para vivir.

Que florezcan diez maos en el pantano
y en la barranca un Ele, un Juan,
un Gelman como elefante entero de cristal roto,
o un Rojas roto, mendigando
a la Reina de España.

(Ahora España
ha vuelto a ser un reino y tiene Reina,
y Rey del reino. España es un tablero
de alfiles politizados y peones
recién comidos: a la derecha, negros, paralizados, fuera del juego).

Y aquí hay torres de goma, alfiles
politizados y damas policiales
vigilando la casa.

A la caza del hombre,
por hambre, corren todos, saltan
de la cuadrícula y son comidos.

Todo eso abunda: faltan los poetas,
los mil, los diez mil malos, cada uno
armado con su libro de mierda. Faltan,
sus ensayitos y sus novela en preparación.
Ah.. y los curricola,
y sus diez mil applys nos faltan.

No es la muerte del hombre, es una gran ausencia
humana de malos poetas. Que florezcan
cien millones de tentativas abortadas,
relecturas, incordios,
folios de cartulina, ilustraciones
de gente amiga, cenas
con gente amiga, exégesis, escolios,
tiempo perdido como todo.

Se necesitan poetas gay, poetas
lesbianas, poetas
consagrados a la cuestión del género,
poetas que canten al hambre, al hombre,
al nombre de su barrio, al arte y a la industria,
a la estabilidad de las instituciones,
a la mancha de ozono, al agujero
de la revolución, al tajo agrio
de las mujeres, al latido
inaudible del pentium y a la guerra
entendida como continuidad de la política,
del comercio,
del ocio de escribir.

Se necesitan Betos, Titos, Carlos
que escriban poemas. Alejandras y Marthas
que escriban. Nombres para poetas,
anagramas, seudónimos y contraseñas
para el chat room del verso se necesitan.

Una poesía aquí del cirujeo en la veredas.
Una poesía aquí de la mendicidad en las instituciones.
Una poesía de los salones de lectura de versos.

Una poesía por las calles (venid a ver
los versos por las calles…)

Una poesía cosmopolita (subid a ver
los versos por la web…).

Una poesía del amor aggiornado (bajad a ver
poesía en el pesebre del amor…)

Una poesía explosiva: etarra, ética,
poéticamente equivocada.

En los papeles, en los canales
culturales de cable, en las pantallas
y en los monitores, en las antologías y en revistas
y en libros y en emisiones clandestinas
de frecuencia modulada se buscan
poetas y más malos poetas:
grandes poetas celebrados pequeños,
poetas notorios, plumas iluminadas,
hombres nimios, miméticos,
deteriorados por el alcohol,
descerebrados por la droga,
hipnotizados por el sexo
idiotizados por el rock,
odiados, amados por la gente aquí.

En las habitaciones se buscan.
En un bar, en los flippers,
en los minutos de descanso de la oficina,
entre dos clases de gramática,
en clase media, en barrios
vigilados se buscan.

¿Habrá en la tropa?
¿En los balnearios, en los baños
públicos que han comenzado a construir?
¿En los certámenes de versos?
¿En los torneos de minifútbol?
¿Bajo el sol quieto?
¿A solas con su lengua?
¿A solas con una idea repetitiva?
¿Con gente?
¿Sin amor?

No es el fin de la historia, es
el comienzo de la histeria lingual.

Todo comienza y nace de una necesidad fraguada en la lengua.
Falsifiquemos el deseo:
Te necesito nene.
Para empezar te necesito.
Para necesitar, te pido
ese minuto de poesía que necesito, necio:
quisiera ver si me devuelves el ritmo de un mal poema,
que me acarices con sus ripios,
que me turbes la mente con otra idea banal,
y que me bañes todo con la trivialidad del medio.

Y en medio del camino, en el comienzo
de la comedia terrenal, quiero vivir
la necedad y la necesidad
de un sentimiento falso.

Se necesitan nuevos sentimientos,
nuevos pensamientos imbéciles, nuevas
propuestas para el cambio, causas
para temer, para tener,
aquí en el sur.

Y arriba España es un panal
de hormigas orientales:
rumanas, tunecinos,
suecas a la sombra de un Rey.

Riámonos del Rey.
De su fealdad.
De su fatalidad.
De Su Graciosa Realidad.
La realidad es un ensueño compartido.
La realidad de España
es su filosa lengua pronunciando la eñe
y su mojada espada pronunciando el orden
del capital y la sintaxis.

¡Ay, lengua:
aparta de mí este cuerno de la prosperidad clavado en tu ingle,
suturada de chips, y cubre
nuestras heridas con el bálsamo de los malos poemas..!

Publicado octubre 15, 2014 por danielmecca en Poesía