Archivo para la categoría "Mis poemas"

Video-Arte: Esa sonrisa   Leave a comment

Textos y lecturas: Daniel Mecca
Video-Arte: Florencia Blumen 

 

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Publicado junio 10, 2019 por danielmecca en Lectura de poemas, Mis poemas

Promoción de libros de poesía   Leave a comment

promo final

Les comparto esta promoción por mis últimos dos libros de poesía (“Lírico”, 2014 y “Haikus Periodísticos”, 2016). Ante cualquier consulta se pueden contactar a danielmeccaok@gmail.com. Dejo aquí debajo, finalmente, los prólogos de ambos libros. Muchas gracias por compartir.

Prólogo de “Lírico”, escrito por el poeta Eduardo Mileo (Ediciones en Danza, diciembre 2014).

Lírica es la voz de la mirada íntima. Pero lo íntimo que aflora, hiende el aire con su canto. El yo lírico afronta su orfandad con una música que hiere. Busca en la tradición una madre, y en la ruptura, un silencio que le devuelva el eco. La voz lírica es presencia de lo que huyó, necesidad de la infancia.

Una escena cualquiera busca su lenguaje, y la lírica la encuentra en el momento del desmayo. La escena se desvanece, y en el temblor previo a la fuga, la lengua la pone frente a los ojos. La lírica es dolor en movimiento, alegría en ebullición, vida que tirita en el infierno.

La voz lírica es voz apasionada. Un yo que sufre en desalojo. Una herida que busca en la lengua la unidad. Voz que el amor hace hablar. Y en el amor se entrega y se convierte en eco, huella de una palabra que fue, pero que sigue sonando. Estrella extinguida que brilla en el presente. Paraíso perdido en el cuerpo y recuperado en la imagen. Desgarro cuya sangre ilumina.

Cuerpo que en la música encuentra compañía, y cantando se encuentra con los otros. Los otros que hay en uno nos muestran el camino del abrazo. La lírica es un coro de una única voz. Pero una voz común, cuyo timbre es la unión de muchas voces. Así se reconoce y late en los demás. Así se recrea en un diálogo callado. Y es emoción estética y cardíaca.

“Donde ocurre / el corazón / el mundo es cierto”, dice Daniel Mecca en Lírico, su segundo libro de poemas. Certeza de la intuición, plenitud del instante, ética de la pasión, la lírica dirige su voz a una vida que merezca ser vivida, y su deseo se enfrenta, por tanto, con una realidad que lo rechaza. La lírica canta un mundo íntimo porque el mundo la censura. La paradoja de la vida es esa imposición, y por eso “vivir oculta una agonía”.

El amor es el motor del libro, y el dolor es el resultado de vivirlo apasionadamente. Daniel Mecca no cree que, para hallar a su musa, le baste con abrir los ojos; “tu nombre es instante”, le dice en el momento en que se esfuma, efímero. La lírica canta a un amor que es, como el horizonte, inalcanzable, a una vida vivida a la intemperie.

Como “latir es una orilla incierta”, la vida se produce en alta mar. Ese magma indistinto, siempre cambiante, siempre el mismo, lo invita a “abrirse al precipicio / donde / miro en mí”. Abismo del instante, abierto a lo perecedero, a la vida que en el fondo es fuego y es ceniza, “tierra incierta”.

¿Qué canta la lírica? No es la voz de la nostalgia, sino la de la fugacidad. El universo que estalla en el corazón y nos obliga a cantar su silencio, lo que es imposible decir porque decirlo ya está en otra parte: es “canto y olvido”.

Daniel Mecca se entrega al olvido con la convicción de que hacemos también lo que vendrá. Seremos olvido, pero el canto que fuimos seguirá cantando. Lírico es un libro que cree en la poesía como hacedora de mundos, palimpsesto vivo que otros seguirán escribiendo como se escribe la vida, sin garantías, incansablemente.

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Prólogo a la edición de Haikus periodísticos (Por Daniel Mecca)

La poesía y el periodismo comparten raíces: la brevedad de la palabra, la síntesis, la determinación de un ángulo. Haikus periodísticos nace como vínculo entre ambos géneros y busca crear, así, un sentido nuevo.

Para ello se utilizó lo elemental del género periodístico: establecer un límite en la cantidad de caracteres y evitar repeticiones entre los componentes de cada entrada —el texto y el paratexto.

Se decidió reproducir la rigurosidad de los caracteres periodísticos por medio del modelo tradicional del haiku, con tres versos de cinco, siete y cinco sílabas.

Cada poema corresponde a una noticia diaria; comienza, arbitrariamente, el sábado 29 de agosto de 2015 y concluye, también arbitrariamente, el viernes 23 de octubre del mismo año. Son 56 poemas. 56 días.

Dialogan, de este modo, el pasado de la noticia elegida, el presente en que se lee este libro y el futuro que, en su perduración, desprende todo objeto creado.

La idea de un poema por día pretende emular la disciplina de la labor en una redacción. Las noticias elegidas corresponden a ediciones de papel de diarios y revistas, tanto nacionales como internacionales, para conectar con el formato clásico de papel del género poesía.

Los temas abordados en los poemas responden también a un criterio periodístico: se buscó contemplar la mayoría de las secciones que constituyen un diario, desde política a deportes.

La elección de una noticia, entre todas las noticias de un día, fue una decisión ideológica. No solo por una determinada visión política de la realidad, sino también por una concepción artística, deportiva y de interés cultural en general.

Dichos haikus periodísticos tienen una bajada de línea política al igual que sucede con las noticias en los medios de prensa. Pero, a diferencia de aquellos, estos abordan cada tema sin hipocresías de falsa neutralidad, buscando poner en crisis la ilusión de objetividad.

Finalmente, la tensión: entre lo creado para la memoria y lo escrito para el olvido.

Publicado enero 8, 2019 por danielmecca en Mis poemas, Talleres

Todas las sonrisas al final   Leave a comment

Cuando ella sonríe las cosas tienen sentido. Es un solo movimiento, breve, leve, pero que se extiende como luz. Eso lo supe desde que la vi por primera vez. Primero fue la mirada, sencilla, los ojos negros, un poco cerrados, así como mirar horizontes. Era como esas medianoches de verano, en la costa, te acordás, esas en que me ponía a caminar solo por la arena, un poco de viento en la cara y en los brazos, la mirada perdida en el mar, en la levedad del mar, el sonido del agua, el aire conmovido. Pero la sonrisa de ella es anterior, es de la adolescencia, sí, de esos años de pibe, de esa poesía de pibe; lo de caminar por la arena vino después, años después, claro, pero sabés que siento que ella es ese viento y ese mar y esa medianoche, no sé cómo explicarte. Y después de la mirada venía su sonrisa. Sí, la sonrisa, como te digo, como si te dijera que alguien viene y te acaricia la cara cuando estás triste, tirado por ahí; una sonrisa que es como cuando te arropás en invierno, me entendés, algo que hace de tu piel una orilla donde alguien llega a rescatarte de todo. Pero con ella siempre fue todo olvido, nunca me quiso, eso lo sabés. Sí, ya sé que me voy de tema con todas estas metáforas, pero es lo que siento, qué querés que haga. No, no, pero escuchame, el que tema es que la volví a ver, sí, después de muchos años, la vi de casualidad, no está muy distinta, apenas, pero su sonrisa no tiene edad, ya te dije: me miró, la mirada sencilla, los ojos negros, un poco cerrados. Y me sonrió. Sí, ya sé, soy un pelotudo, pero escúchame, creo que todas las sonrisas al final son esa primera sonrisa, todas las miradas son esa mirada, porque se puede estar yendo todo al carajo, pero cuando alguien te sonríe así las cosas tienen sentido.

Publicado diciembre 30, 2018 por danielmecca en Mis poemas

Casi triste   Leave a comment

Algo así como casi triste: es la voz de Chet, esa mano lenta sobre la voz, y no es melancolía lo que sale del sonido, no caigamos en lugares comunes. Hay cosas que no se escriben, hay vidas que son sólo eso, una boquilla de trompeta, un labio, una tristeza, y ahora esa voz que surge, del largo fondo de nosotros, la pronunciación de una vida, de una boca rota, de una cara marcada, de los ojos cerrados como irse a morir. ¿Qué hay, Chet, en lo que no cantás? Cigarrillos en la boca de alguien, casi triste, algo así, brillando debajo.

Publicado diciembre 24, 2018 por danielmecca en Canciones y discos recomendados, Mis poemas

Escribir sin esperanza y sin desesperación   Leave a comment

Mirá, hay una frase que dice: hay que escribir sin esperanza y sin desesperación. Es de Isak Dinesen. Va por ahí la cosa. Hay algo de esa porquería budista en todo eso, sí, pero qué se yo, está bueno poder decir Todo es una mierda, pero bueno, algo aporto, es importante. Cuando veo que estoy rosqueando de más la cabeza trato de bajar, poner Miles Davis, Kind of blue, no sé, parar la pelota, decir no es para tanto la verdad. Me decís: a mi la vida me gusta, pese a todo. Pero decir que la vida es una mierda no significa no quererla. Al contrario. Es, en algún punto, quererla más. ¿Viste la película Babel? Hay una frase al comienzo que dice: “Las luces más brillantes en la noche más oscura”. Siempre me gustó, justamente por esto. Ojo, como te digo todo esto, un día voy y me tiro del departamento. Pero qué se yo, trato de no preocuparme tanto. Fuerza, amigo, sabés que te quiero mucho, que contás conmigo, etcétera.

Publicado diciembre 24, 2018 por danielmecca en Mis poemas

Unido a la vida   Leave a comment

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No importa el viento:
todo está en el aire que inventamos.

Te leí un poema de Ungaretti, al lado de tu cama, en los últimos días.
Alguna vez hablamos de sus versos de la Primera Guerra:
versos breves ante esa muerte inmensa, en ráfagas, calladas ráfagas de muerte.
Es que volvían de la guerra sin palabras, sin voz, sin historias,
cuerpos tirados soplando tierra, pólvora, hojas de árboles,
como remolinos de noches, bajo estrellas sin asombros.
Pero hoy tu muerte tiene voz y tiene palabra y tiene hojas y tiene estrellas.
Porque alguien, en algún lugar, te está escribiendo, te está contando,
alguien está recortando la página del diario como vos hacías,
o llevando un libro bajo el brazo.

No importa el viento:
todo está en el aire que trabajamos,
todo está en el asombro con que miramos.
Dijiste: “Estarán ustedes para celebrar la pasión,
la vida exuberante, el deseo
de nunca dejar de asombrarnos,
la lucha por esa sociedad de iguales y de asombros”.
Decimos: nunca dejaremos de asombrarnos.

No importa el viento:
o quizás sí ese viento que pasó por Plaza Congreso
el 20 de diciembre de 2001
para que te escucharan gritar: Ha empezado la rebelión popular.
Resistir es el corazón que quedará.
Resistir es el mundo que quedará.

No importa el viento:
todo está en el aire que descubrimos,
todo está en perseguir, con paciencia, los horizontes.
Decimos: la victoria es un dónde.
La historia es un dónde.

El otoño, sin embargo, no son las hojas que caen ahora en la calle:
es esa mano que te sostuvo la mano
y ese movimiento que vuela, se abre, como pájaros flotando sobre ciudades por soñar.

Hemos visto mucho: seguir es el carácter.

Luchar es estar unido a la vida
y vos, Colo, lo sabíamos, no entraste dócilmente en esa noche quieta.

(Para Christian, Colo, Rath)

Publicado mayo 17, 2018 por danielmecca en Mis poemas

El tiempo es un lugar de la piel   1 comment

Moonlight, a Study at Millbank exhibited 1797 by Joseph Mallord William Turner 1775-1851

Tenía 16 años cuando miré el cielo esa noche.
Estaba en la terraza de casa. Mi perra, seguramente, andaba por ahí
con su pelota de tenis en la boca.
(Todavía tengo en un cajón la placa de madera con su nombre).
Tenía 16 años y, desde lo alto, también miré los techos de las casas del barrio.
Recuerdo las ideas de esa noche. Las recuerdo tanto.
¿Cuántas estrellas quedaron de ese aire?
¿Cuánta luna entra en las cosas que he visto?
Abro la ventana.
El viento queda acá, a la 1.21 de esta madrugada de jueves de marzo.
Ella duerme en la cama.
El tiempo es un lugar de la piel.

(Poema Daniel Mecca)

Publicado marzo 22, 2018 por danielmecca en Mis poemas