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Unido a la vida   Leave a comment

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No importa el viento:
todo está en el aire que inventamos.

Te leí un poema de Ungaretti, al lado de tu cama, en los últimos días.
Alguna vez hablamos de sus versos de la Primera Guerra:
versos breves ante esa muerte inmensa, en ráfagas, calladas ráfagas de muerte.
Es que volvían de la guerra sin palabras, sin voz, sin historias,
cuerpos tirados soplando tierra, pólvora, hojas de árboles,
como remolinos de noches, bajo estrellas sin asombros.
Pero hoy tu muerte tiene voz y tiene palabra y tiene hojas y tiene estrellas.
Porque alguien, en algún lugar, te está escribiendo, te está contando,
alguien está recortando la página del diario como vos hacías,
o llevando un libro bajo el brazo.

No importa el viento:
todo está en el aire que trabajamos,
todo está en el asombro con que miramos.
Dijiste: “Estarán ustedes para celebrar la pasión,
la vida exuberante, el deseo
de nunca dejar de asombrarnos,
la lucha por esa sociedad de iguales y de asombros”.
Decimos: nunca dejaremos de asombrarnos.

No importa el viento:
o quizás sí ese viento que pasó por Plaza Congreso
el 20 de diciembre de 2001
para que te escucharan gritar: Ha empezado la rebelión popular.
Resistir es el corazón que quedará.
Resistir es el mundo que quedará.

No importa el viento:
todo está en el aire que descubrimos,
todo está en perseguir, con paciencia, los horizontes.
Decimos: la victoria es un dónde.
La historia es un dónde.

El otoño, sin embargo, no son las hojas que caen ahora en la calle:
es esa mano que te sostuvo la mano
y ese movimiento que vuela, se abre, como pájaros flotando sobre ciudades por soñar.

Hemos visto mucho: seguir es el carácter.

Luchar es estar unido a la vida
y vos, Colo, lo sabíamos, no entraste dócilmente en esa noche quieta.

(Para Christian, Colo, Rath)

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Publicado mayo 17, 2018 por danielmecca en Poesía

Las galaxias, la materia oscura y las nuevas preguntas del cosmos   Leave a comment

 

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Por Daniel Mecca

Una extraordinaria observación ha multiplicado, paradójicamente, los enigmas del cosmos: por primera vez han hallado una galaxia sin materia oscura. Se trata de una enorme galaxia llamada NGC1052-DF2. Tiene el tamaño de la Vía Láctea, nuestra galaxia. Está a unos 65 millones de años luz de la tierra.

Para generar una aproximación al fenómeno -no se puede hablar de precisiones ante estructuras aún tan enigmáticas- primero hay que distinguir qué se entiende por materia oscura, la energía oscura y la materia ordinaria.

La materia ordinaria es todo que observamos de manera directa, lo que vemos que brilla en el universo. Representa un 5% del cosmos.

La materia oscura -que se postuló en 1930- es uno de los principales componentes del universo. Se estima que un 25% de la cantidad de materia del universo es materia oscura. Sólo se puede detectar por sus efectos gravitacionales sobre otros objetos del universo. Esa materia sólo interactúa de manera gravitatoria, pero no emite luz como sí lo hace la materia ordinaria.

Pongamos como ejemplo las galaxias. La velocidad en la que giran las galaxias sobre su propio eje no es posible de ser explicada sólo por su materia observable, por lo que se presume que es la materia oscura la que otorga esa masa adicional para que las galaxias roten. En definitiva, sin materia oscura los cúmulos de galaxias y las galaxias mismas se desarmarían.

Pieter van Dokkum, de la Universidad de Yale -el principal autor del estudio publicado en la revista Nature- explicó que en el caso de esta galaxia descubierta, si tuviese una cantidad normal de materia oscura su velocidad sería de 108.000 kilómetros por hora, pero los cúmulos se desplazaban a 28.000 km/h, una velocidad correspondiente a la ausencia total de materia oscura.

La Vía Láctea —por caso— tiene que estar en movimiento de rotación para tener forma de espiral, ya que de otra manera sería esférica por la unión de todas las partículas por la gravedad. Mientras que las galaxias rotan sobre su propia eje -en su fuga a través del espacio- todas las estrellas dentro de la galaxia rotan alrededor de su centro. Todo el universo está en movimiento en forma constante.

La energía oscura -explicó el astrónomo y especialista Andrés Nicolás Ruiz- es la responsable de una expansión acelerada del universo. Es un tipo de energía que llena el universo y lo hace expandirse de manera cada vez más rápida: “Mientras más grande es el universo, más lleno de energía oscura está. Y mientras más energía halla, más rápida será la expansión” (Clarín, 2/04).

Primer dato: hasta el momento se pensaba que todas las galaxias tenían materia oscura, por lo que esta observación desafía las teorías habituales sobre la formación de las galaxias. Segundo dato: Tanto la materia oscura como la energía oscura han sido postuladas para explicar observaciones, pero no han sido detectadas de manera directa o en laboratorio.

Tercer dato: El modelo actual para entender la materia oscura responde al modelo de la relatividad general de Albert Einstein, de 1916, que engloba a la gravitación newtoniana: la gravedad como una deformación del tejido del espacio-tiempo, producida por cualquier combinación de materia y energía.

Los astrónomos son cautelosos. La observación de esta nueva galaxia primero debe verificarse en otras galaxias para entender ante qué tipo de fenómeno se está y si es una excepción y qué representaría esa excepción. Pero de encontrarse otros casos de galaxias sin materia oscura podría dar vuelta la manera de pensar las galaxias, la materia oscura y el modelo de gravedad en grandes objetos del cosmos.

Una de las hipótesis es que esta ausencia de materia oscura puede ayudar a probar la existencia, precisamente, de la materia oscura. Pero de verificarse la observación, también podría poner en duda si realmente la materia oscura es cómo se la está pensando hasta ahora e incluso la revisión de la relatividad general para explicar cómo funciona la gravitación en escalas grandes del universo, lo que llevaría a un replanteo de las teorías en busca de modelos superadores para abordar estos fenómenos.

Hace 14 mil millones de años, durante los primeros minutos después del Big Bang, la fusión nuclear produjo un núcleo de helio por cada diez de hidrógeno. Según explicó el astrónomo Neil Degrasse Tyson -presentador de la nueva versión de la serie Cosmos- si la materia oscura hubiera participado de la fusión nuclear habría mucho más helio en relación con el hidrógeno. De esto se razona que la materia oscura y la fusión nuclear no se mezclan, a diferencia de lo que sucede con la materia ordinaria.

Sin embargo, la materia oscura ejerce gravedad, aparentemente, con las mismas reglas que la materia ordinaria. Degrasse Tyson se pregunta entonces: si toda la masa tiene gravedad, ¿toda la gravedad tiene masa?. Y, aún más, ¿se trataría de una gravedad ordinaria de la materia ordinaria de un universo fantasma? Estaríamos hablando ya no solo de un universo sino un multiversos, infinitos universos con leyes propias.

La imaginación se dispara. También las preguntas. Y eso es lo maravilloso.

Publicado abril 10, 2018 por danielmecca en Notas en la prensa

El tiempo es un lugar de la piel   1 comment

Moonlight, a Study at Millbank exhibited 1797 by Joseph Mallord William Turner 1775-1851

Tenía 16 años cuando miré el cielo esa noche.
Estaba en la terraza de casa. Mi perra, seguramente, andaba por ahí
con su pelota de tenis en la boca.
(Todavía tengo en un cajón la placa de madera con su nombre).
Tenía 16 años y, desde lo alto, también miré los techos de las casas del barrio.
Recuerdo las ideas de esa noche. Las recuerdo tanto.
¿Cuántas estrellas quedaron de ese aire?
¿Cuánta luna entra en las cosas que he visto?
Abro la ventana.
El viento queda acá, a la 1.21 de esta madrugada de jueves de marzo.
Ella duerme en la cama.
El tiempo es un lugar de la piel.

(Poema Daniel Mecca)

Publicado marzo 22, 2018 por danielmecca en Poesía

El Banco Central ya vendió más de 1100 millones de dólares en dos semanas para frenar la divisa   Leave a comment

El Banco Central (BCRA) llegó a este lunes luego de intervenir para frenar la divisa, en los últimos 15 días, con casi mil millones de dólares. Llevaba acumulados vendidos más de 500 millones de dólares hasta el viernes, cuando vendió 413 millones más.

Al cierre de este lunes, el BCRA tuvo que volver vender otros US$ 187.5 millones. De este modo, en dos semanas, el BCRA ya lleva acumuladas ventas por unos 1123 millones de dólares, lo que representa, a la fecha, un 1,82% de las reservas internacionales.

Las Reservas Internacionales finalizaron la jornada en US$ 61.604 millones, cayendo US$ 85 millones respecto al viernes.

El dólar minorista cerró en $ 19,985 para compra y $ 20,536 venta.

La explicación de la intervención del BCRA no sólo se da para contener la escalada de precios (cada devaluación dispara los precios y las tarifas), sino porque este martes vence el 42% del stock de Lebacs, superior a los $520.000 millones, por lo que necesitan un dólar planchado para que esa renovación sea atractiva a los inversionistas.

En otras palabras, con la intervención vendedora del BCRA, buscan generar mayor atractivo en pesos para el negocio de las Lebacs, el carry y, en todo caso, generar un equilibrio entre la especulación financiera en pesos y la especulación financiera en dólares, a lo que se trasladan los inversionistas con cada devalución.

En este cuadro, Wall Street retrocedió el lunes, en vísperas de la reunión de la Reserva Federal (Fed) de este miércoles y afectada por Facebook que cayó fuerte (6,77%) luego de revelaciones del caso Cambridge Analytica: el Dow Jones perdió -1,35% y el Nasdaq -1,84%.

El miercóles la FED comenzará con la suba de las tasas de interés que pondrán en crisis el cuadro económico nacional (endeudamiento en dólares para financiar el déficit que a su vez crece por el propio endeudamiento), que se suma a los números en rojo de la balanza comercial. Mientras tanto, buscan controlar la inflación con paritarias del 15% sin cláusula gatillo lo que podría llevar a una recesión del consumo cuando las propias expectativas del Banco Central -el REM- ubican a la inflación en 19,9%.

Publicado marzo 20, 2018 por danielmecca en Notas en la prensa

El licor de las cosas queridas   Leave a comment

 

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El mundo está lleno de hijos de puta.

Mi amigo Esteban vivía a 50 metros de casa, en la misma vereda. Allí estaba la casa de su viejo. Me acuerdo del piano polvoriento. También que jugábamos, con él y mi hermano menor, debajo de una ancha mesa en el living. ¿A qué jugaríamos? Tendríamos seis años, menos quizás. Aquella vez nos fuimos de noche. Juraría que era verano. La casa de su mamá, años más tarde, estuvo a cinco cuadras, un primer piso, donde los sábados jugábamos al Sega los tres. Subir esa escalera, cada sábado, el olor a lavandina en el piso, la chocolatada a la tarde, los campeonatos del Superstar Soccer Deluxe, la sonrisa cansada de Elvira, su mamá enfermera que había trabajado toda la madrugada.

Recuerdo que alguna vez Esteban trajo cassettes, luego CDs: Giros, Del 63, Ciudad de Pobres Corazones, Tercer Mundo. Son los noventa.

Tendríamos ocho, nueve años, quizás diez. Con mi amigo, que es un año más grande, cantábamos cómplices el estribillo de El chico de la tapa: El mundo está lleno de hijos de puta, y hoy especialmente está llena de ruta, no voy a morir, no voy a morir de amor. Nos reíamos.

Escribió Borges que el hoy fugaz es tenue y es eterno. Mi hoy eterno es estar cantando ese estribillo en alguna parte de mi casa.

Porque ese riff, esa batería acelerada, ese “¡y si no le das te manda a guardar!”, entraban rebeldes por algún lado de mi casa católica, de los rezos antes de dormir cuando éramos chiquitos, del rosario que había que recitar en los viajes largos, de la mirada de nene bien, de abanderado permanente en la escuela primaria.

Entonces Fito, entonces en esta puta ciudad todo se incendia y se va, pero también cada vez que pienso en vos fue amor, fue amor.

Recuerdo una canción, Ámbar Violeta. Recuerdo ser adolescente. Recuerdo cerrar los ojos y cantarla en mi cabeza. Recuerdo.

Esas canciones fueron una educación sentimental, de rabia, de melancolía, de futuros poemas escritos a los 14 años para una chica que estaba con otro.

Hoy descubrí un tema del disco Abre, el octavo álbum de estudio, de 1999, que nunca había escuchado: La Despedida.

La suave melodía del piano entrando lenta, como esas noches que salía a caminar a la medianoche por la playa, en Costanera y 46, y me ponía de cara al mar para esperar viento. O cada abrazo de 10 segundos que le doy a mi hermano mayor en el aeropuerto de Ezeiza, primer piso, siempre que regresa a España, y alguna frase llorando en el oído de cuidate mucho, negri, de te voy a extrañar, te voy a extrañar, boludo. Henry Miller lo eternizó: lo que no está en plena calle es falso, inventado, es decir, literatura.

Algo se detuvo en punto muerto, fue tan grande ese silencio, fue tan grande el desamor, canta Páez. Y también: sabe amargo el licor de las cosas queridas, se acabó lo mejor, quién nos quita esta herida y me lleno de adolescencia, de infancia, de los cassetes, de la rabia, de los rezos, de mi amigo, de los poemas con 14 años, porque este mundo está lleno de hijos de puta y, a la vez, del licor de las cosas queridas.

Publicado marzo 19, 2018 por danielmecca en Notas en la prensa, Relatos

No entres dócilmente en esa noche quieta, Colo   Leave a comment

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El mensaje colectivo del Colo Rath llegó por mail el jueves 24 de diciembre de 2015 a las 16.51. Lo envía, cada año, inexorablemente, por esa fecha. En 2016 llegó el sábado 24 las 18.55. En 2014 fue el martes 23 a las 22.06 con la frase “porque cada uno y cada una, a su manera, sueñan despiertos. Feliz año”. Ese jueves 24 de diciembre de 2015 su correo comenzaba así: “He aquí un verso de Dylan Thomas del que nos enamoramos junto a Pablo”.

Pablo, el que también se enamoró de esos versos, era Rieznik. En el mail, adjuntado, estaba el texto de Dylan Thomas, el poeta británico que pasó a la historia en el Greenwich Village de Nueva York y se fue en 1953, después de tomar -marca la leyenda- 18 whiskys seguidos en la White Horse Tavern.

Decía Roberto Bolaño que hay momentos para boxear y otros para escribir poesía. Ese poema de Dylan Thomas hace las dos cosas a la vez: “No entres dócilmente en esa noche quieta. Los buenos, que tras la última inquietud lloran por ese brillo con que sus actos frágiles pudieron danzar en una bahía verde rabian, rabian contra la agonía de la luz”.

Escribo esto después de verte en la sala 11 de terapia intensiva del hospital en el mediodía del 13 de marzo. Me enteré anoche que estabas internado, Colo, perdoname que no fui antes. Estás ahora en coma inducido, con respirador, lleno de cables, de ruidos de máquinas, de fiebre en 38 grados, de sábanas blancas, de tus ojos apenas abiertos, de ella que te toca la mano, te dice algo cariñoso al oído, y vos te movés, temblando, luchando, como resistiendo, andá a saber desde qué lugar, Colo, desde qué sueños, y luego un abrazo en el pasillo, un estoy tan triste y lágrimas. Estás resistiendo. Sí. Te oponés. Todavía no.

Tu mensaje del 24 de diciembre de 2016: “En nuestro brindis estarán ustedes para celebrar la pasión, la vida exuberante, el deseo de nunca dejar de asombrarnos, la lucha por esa sociedad de iguales y de asombros, por lo que el hombre puede hacer dejando atrás la prehistoria. Abrazo enorme”.

Por una sociedad de iguales y de asombros. Qué hermoso, Colo.

Fuiste un norte el tiempo, más de dos años, que trabajamos juntos en la prensa, yo en cultura. Lo seguís siendo. No solo por nuestros debates sobre cultura y revolución, no lo solo por lo aprendido de tu ávida, vibrante generación, sino por la transmisión de un método: ante la escritura de cualquier artículo hacer un debate sistemático de todo el equipo para encontrar el mejor ángulo de abordaje. Eso sí, me llamabas los sábados, quizás 8.30 de la mañana, y qué hashés, pibe, u Hola, pibe, escuchame, ese artículo que. Y yo que no podía creer la hora en que me llamabas. O tus lacónicos mensajes de voz en el contestador: “Llamame. El Colo”.

Aprendo de tu rigurosidad. Encuentro ahora un mail tuyo, fechado el sábado 3 de octubre de 2015 a las 9.12 de la mañana: “Rigurosamente, todo texto que supere los 4.000 espacios debe ser devuelto al autor, para que lo adapte a ese máximo”. También te copié —Borges diría que es reescritura— eso de estar siempre con una pila de diarios y recortes bajo el brazo.

Tu último mensaje de Navidad fue el domingo 24 de diciembre de 2017 a las 16.19: “Un enorme abrazo para esta Navidad y este Año Nuevo. Todos los sueños, todos los proyectos, los propios y los de todos”. El de 2014 lo acompañaste con un poema de D.H. Lawrence: “Todo el mundo sueña, pero no de la misma forma/ Aquellos que sueñan de noche en los recesos polvorientos de la mente/ se despiertan por la mañana y descubren que era solo vanidad./ Pero quienes sueñan de día son gente peligrosa /porque sueñan con los ojos abiertos y los hacen convertirse en realidad”.

Este no es un texto que espera. No es un homenaje. Nada de periodismo. Es un texto para ahora, para estas horas sin tiempo en que luchás por tu vida, un texto para acompañar tu resistencia, para decirte que te quiero mucho, que fuerza, que todavía no, que acá estamos peleando, junto con vos, por el derecho al pan y a la poesía, por una sociedad de iguales y de asombros, y que, como Dylan Thomas, sabemos, no vas a entrar dócilmente en esa noche quieta.

Publicado marzo 16, 2018 por danielmecca en Editoriales, Notas en la prensa

Lluvia   Leave a comment

Publicado marzo 15, 2018 por danielmecca en Fotografía