Cien años del dadaísmo: el nacimiento de una tradición (parte uno)   Leave a comment

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Por Daniel Mecca

“Sigan. Hagan el amor y rómpanse la cabeza (…). Nosotros desgarramos y preparamos el gran espectáculo del desastre”. Corría el 5 de febrero de 1916, Europa estallaba por dentro en su Primera Guerra Mundial (1914-1918) y en el Cabaret Voltaire (en Zurich, Suiza) nacía el dadaísmo, un movimiento artístico que haría tronar las bases del arte dominante. Estaba formado por artistas, escritores, poetas, agitadores, apóstoles del escándalo. Proclamaban el amor, la provocación, el desastre. El dadaísmo crea una tradición al romper con otra.

Este movimiento de vanguardia —del cual se cumple su centenario y que tuvo vigencia durante unos siete años —fue fundado por el poeta Hugo Ball, pero pasaría a la historia, fundamentalmente, por las ideas del rumano Tristán Tzara. Su nombre, en realidad, era Samy Rosenstock, pero se lo cambió, en 1915, por el de Tristán (por Triste) y Tzara (Patria). (20minutos.es, 10/12/15)

El Cabaret Voltaire era (sigue existiendo) un antro bohemio y literario ubicado en el centro de la ciudad, un punto astronómico de las ideas del siglo XX. Por ahí solía estar, también, Lenin. De hecho el pintor rumano Marcel Janco, del núcleo Dada, anotó: “Entre el espeso humo, el ruido de las declamaciones o de una canción popular, hubo apariciones como la de la impresionante figura de mongol de Lenin” (La Razón.es, 21/09/09).

En el Voltaire, agregó Janco, “se codeaban pintores, estudiantes, revolucionarios, turistas, estafadores internacionales, psiquiatras, gente medio mundana, escultores y espías amables faltos de información” (Ídem anterior).

Las manifestaciones artísticas de la primera guerra y la pos guerra reflejaron un rechazo contundente contra el establishment cultural de la burguesía y las ideas del arte del siglo XIX. El Dada, precursor del surrealismo, fue un manifiesto de agitación y rechazo al poder cultural, una expresión de la crisis espiritual que produjo la guerra (con sus millares de muertes), un movimiento antiartístico. Desde sus principios negadores, el dadaísmo constituyó su principio creador. En sus bases, planteó una ruptura contra la concepción estética de lo bello y las convenciones culturales de lo que era, hasta el momento, una obra de arte.

“El nombre, Dada, lo encontró Tzara en el diccionario un 8 de febrero de 1916 a las seis de la tarde. Hojeaba el Larousse y apareció esa palabra, Dada, que significa caballito. Nos pareció que expresaba de cierta manera nuestra concepción de regreso hacia la infancia, el primitivismo, una idea de renovación y de puridad”, caracterizó Marcel Janco, en los años setenta (El Mundo.es, 03/02/16). Tzara proclamaba: “Yo estoy contra los sistemas: el más aceptable de los sistemas es el de no tener principio alguno”.

Algunos nombres del núcleo dadaísta fueron Jean Arp, Marcel Duchamp, Paul Eluard, Max Ernst, Francis Picabia, Man Ray, Hans Richter, Philippe Soupault. En 1917, un año después de la fundación, el artista francés Duchamp incendió los cánones tradicionales del arte al exhibir en un museo —espacio de legitimación del arte—su obra “Fountain” (Fuente), un mingitorio que llevaba su firma. Creó el camino hacia las vanguardias artísticas de la segunda mitad del siglo XX.

El dadaísmo constituyó el preludio del surrealismo (época que comenzó con el primer manifiesto de 1924 de André Bretón) que, en palabras de Aldo Pellegrini, fue una mística de la revuelta, una ardiente protesta contra el sistema de valores que aspiraba a transformar la vida, un periodo que buscó ser un movimiento de rebelión contra la institución del arte y una afirmación del Eros, de la vida.

“Así nació Dada de una necesidad de independencia. O aquella que desciende a las minas de flores de cadáveres y de espasmos fértiles”, dice, al azar, uno de los manifiestos. Como se ha escrito, desde aquel 5 de febrero de 1916, nada volvió a ser igual. Ese día nació una tradición: otra forma de hacer y pensar el arte en la historia, una manera de hacer mundos.

Nota publicada en febrero de 2016 en http://www.revistaelotro.com/2016/02/05/cien-anos-del-dadaismo-el-nacimiento-de-una-tradicion/

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Publicado febrero 5, 2016 por danielmecca en Notas en la prensa

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