“En la soledad de una celda una tortura puede ser disfrazada como suicidio”   Leave a comment


La muerte de un joven detenido en la localidad bonaerense de Salliqueló desató una pueblada similar a la de Bariloche, que derivó en una brutal represión policial. El fiscal del caso informó que las autopsias determinaron un suicidio, aunque que el padre dijo que a su hijo “le han cortado el cuello y desfigurado”. P&M consultó la CORREPI.

Salliqueló es un apacible pueblo de casi 10.000 habitantes que está a 500 kilómetros al oeste de Buenos Aires, a sólo 40 del límite con La Pampa. Pero la muerte de un joven de 21 años en una de sus cárceles -en un presunto caso de gatillo fácil- encendió anoche a los vecinos, que, como sucedió en Bariloche, salieron a destruir la comisaría local, en tanto que fueron reprimidos con gases y balas de goma por la Bonaerense.

“Mi hijo estaba machucado por todos lados. Le han cortado el cuello y lo han desfigurado”, denunció hoy dramáticamente el padre de Gilberto Giménez, y advirtió que su hijo fue muerto el domingo pasado, dos horas después de haber sido detenido por presuntos disturbios en la vía pública. Además, señaló que la esposa de su hijo tuvo que irse de la ciudad porque recibió “amenazas de muerte de la Policía”.

Rápidamente, el fiscal de la causa Fabián Arcomano afirmó hoy que el resultado de la autopsia “indicó claramente” que la causa del deceso del joven, fallecido el domingo pasado, fue “un suicidio por ahorcamiento”.

Arcomano sostuvo también que los politraumatismos del cuerpo que denunciaron los familiares “habrían sido ocasionados en una pelea callejera” que derivó en la detención del joven.

El propio intendente de Salliqueló, Osvaldo Cattáneo, relató que “anoche hubo incidentes en una marcha pacífica de protesta desde la plaza a la comisaría y terminó con destrozos en la comisaría local”, y sostuvo que el joven había sido “detenido por disturbios en la calle y apareció muerto en una celda con signos de ahorcamiento”.

La protesta comenzó anoche cerca de las 22 frente a la comisaría con unas 150 personas, que fueron sumándose con las horas. Los vecinos fueron inicialmente reprimidos con gases lacrimógenos, mientras la policía del lugar recibía refuerzos de otras ciudades bonaerenses, que sumaron gases y balas de goma.

En diálogo con Política&Medios, Silvia Góngora, integrante y abogada de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), señaló que “estos hechos suceden cuando tenés una sociedad, un barrio o un pueblo que está viviendo permanentemente en la represión policial para los pibes”.

“Permanentemente recibimos casos de situaciones de tortura que después, obviamente, en la soledad de una celda pueden tranquilamente ser disfrazadas como un suicidio y sin necesidad de mucho esfuerzo, ya que cuentan con la impunidad que le da el poder judicial”, denunció Gongora respecto a la hipótesis del suicidio.

En ese sentido, la integrante de CORREPI aseguró que “las versiones policiales siempre están respaldadas por la impunidad que les garantiza el poder judicial. Por eso las movilizaciones están siendo mucho más continuas cuando estas situaciones se suceden”.

La abogada aludió así al reciente caso de gatillo fácil y posterior represión policial en Bariloche, cuando los vecinos se movilizaron luego del fusilamiento de un joven de 15 años en manos de la policía de Río Negro.

“Están frescas las noticias con el antecedente de Bariloche. Pero si los diarios levantan la versión policial, solamente queda en manos de aquellos que padecen la represión a diario, sobre todos los pibes entre 14 y 25 años que viven sufriendo detenciones arbitratorias, que fue como el caso del chico de Salliqueló que fue detenido por una contravención, ni siquiera al momento de estar cometiendo un delito”.

De todos modos, Góngora interpretó que los hechos de Bariloche no fueron un disparador para la movilización de la sociedad: “A veces los casos se toman como aislados, pero la movilización es permanente y esto pasa todos los días y en todos los barrios, porque lo de Bariloche sucedió en el Alto pero es algo que se traía desde muchísimos años atrás, como sucede ahora en Salliqueló”.

“No es algo que sucedió una sola vez en este pueblo y generó la reacción de la gente, sino que es un padecimiento constante. Por eso decimos que es una política de Estado, porque la represión policial se sufre a diario y siempre en los barrios pobres”, amplió.

La CORREPI se puso a disposición de la familia de este joven “tratando de mostrar que no solamente les pasó a ellos, que esto pasa a diario en pueblos chiquitos, en barrios del conurbano”. En ese marco, la abogada reveló que hace 15 días se produjeron tres muertes en cuestión de 5 días en Moreno, que derivaron en diversas movilizaciones, “pero lamentablemente, al ser un lugar tan alejado, no tuvieron contundencia”.

Ayer, la Asamblea Permanente por lo Derechos de la Niñez de General Pico, en La Pampa, había vuelto a denunciar el accionar represivo de las fuerzas de seguridad provincial, mientras todavía siguen impunes los crímenes de varios menores dentro de las cárceles.

Por eso, Góngora analizó que “la mano dura es más visible en lugares con poca población y es algo continuo en La Pampa, que todavía está luchando y buscando justicia y los vecinos que se movilizan porque en manos de ellos está el poder y la organización para que esto se termine”. Y sentenció: “En pueblos chicos hay más impunidad”.

“Se había fugado del servicio penitenciario de Mendoza”. Según consta en el sumario, el joven Gilberto Giménez había llegado de Mendoza hacía unos meses y trabajada como albañil en Salliqueló.

Según declaró el comisario Diego David Juárez, titular de la comisaría local, Fernández “ingresa como contraventor por desórdenes en la vía pública”.

“Dijo llamarse Gilberto Fernández, lo cual corroboraba con una partida de nacimiento. Estuvo a los gritos en el interior de la celda hasta las 7 y media de la mañana y luego se calmó. A las 8.15, luego del relevo de guardia el personal entra al calabozo y constata que este joven se había ahorcado con un pantalón que había preparado, de la ventanita de la celda”, detalló el policía.

Finalmente, el comisario indicó que “la autopsia del fallecido se hizo el domingo en Junín; está corroborado por las pericias médicas que se trata de un suicidio”. De acuerdo a Juárez, Fernández “se había fugado del servicio penitenciario de Mendoza, prófugo desde el 31 de octubre de 2009”.

Daniel Mecca

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Publicado julio 14, 2010 por danielmecca en Entrevistas, Notas en la prensa

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