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Al Mahdi cercaba con sus hordas a Khartum, defendida por el general Gordon. Hubo enemigos que se pasaron a la ciudad sitiada. Gordon los recibía uno por uno y les indicaba un espejo para que se miraran. Le parecía justo que un hombre conociera su
cara antes de morir.

Fergus Nicholson,
Antología de espejos, Edimburgo, 1917
.

“Cuentos breves y extraordinarios” JLB y ABC

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Publicado junio 4, 2010 por danielmecca en Literatura

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